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Miguel Angel Laguna Carpio (Guitarrista)
Joaquín Garrido Méndez - FALLECE el artista villarrense a los 63 años. PREMIO NACIONAL DE CANTE FLAMENCO "Fosforito"
Joaquín Garrido Méndez, nacido en Villa del Río en 1955. Un cantaor de raza que durante muchos años ha asistido a innumerables concursos, logrando muchos primeros premios. A destacar los más apreciados por este artista, obtenidos todos en peñas flamencas: La Platería, de Granada; El Palustre, de Málaga; Fosforito, de Los Barrios; Los Amigos del Cante, de Málaga; Tomelloso, de Ciudad Real; La Temporera, de Porcuna, Los Cabales, de Montalbán; Fuenteovejuna, de Córdoba; Los Perrates, de Motril; Fosforito, de Valdepeñas; La Trini, de Antequera; Peña Lucentina; El Morato, de Almería; Niño del Museo, de Adamuz; El Carpio; Mijas, de Málaga; Torre del Cante, de Alhaurín de la Torre; Fosforito, de Puente Genil; Luís de Córdoba, de Posadas; Santa Coloma de Gramanet, de Barcelona; Rute, de Córdoba,...y por último y más importante el Nacional de Córdoba (Premio Fosforito). Fallece el 10 de Julio de 2018 tras una larga enfermedad y el gran homenaje de todo su pueblo, Villa del Río.
De él ha dicho Agustín Gómez: "Joaquín Garrido es uno de los metales humanos más nobles que conozco. Su calidad humana le hace sentir un respeto casi tembloroso y tímido por los clásicos..."
Socio de honor de la Peña flamenca La Pajarona, de Bujalance, desde 1983.
Sebastian Montes Carpio (Escultor - Imaginero)
Sebastián Montes Carpio nace en 1982 en la localidad cordobesa de Villa del Río.
Desde muy pequeño deja ver su inclinación natural por el arte, arte que en la actualidad desarrolla en la Calle Mancera Nº4, Bajo A, de la capital cordobesa.
Curso de Pintura de la Escuela Taller del pintor Manuel Luna. (1997)
En 1999 entra en la Escuela de Artes y Oficios Mateo Inurria de Córdoba, dónde obtiene amplios conocimientos de arte, siendo su profesora de modelado discípula del insigne imaginero Francisco Buiza. En el periodo de formación en la Escuela de Arte obtiene los siguientes títulos:
Técnico Especialista en Artesanías en Cuero. (2001)
Técnico Especialista en Talla Artística en Madera. (2004)
Desde el año 2000 ejerce como discípulo en el taller del imaginero cordobés Antonio Bernal, hasta el año 2005. En dicho periodo colabora en la ejecución de los siguientes trabajos:
Misterio de la Santa Cena de Jaén.
Misterio de la Hermandad del Prendimiento de Córdoba.
Misterio de la Hermandad del Resucitado de Córdoba.
Misterio de las Negaciones de San Pedro de Málaga.
Misterio de las Tres Caídas de Granada.
Además, en el transcurso de estos años, colabora en las siguientes restauraciones:
Ntro. Padre Jesús de la Pasión. Hermandad del Amor de Córdoba.
Ntro. Padre Jesús de las Penas. Hermandad de la Esperanza de Córdoba.
Ntra. Sra. de la Paz. Hermandad de la Paz de Córdoba.
OBRA REALIZADA
María Stma. del Amor, Titular de la Hermandad de San Juan Evangelista de Villa del Río, (Córdoba). (2001)
Ntro. Padre Jesús Cautivo para la Agrupación Musical del mismo nombre de Villa del Río, (Córdoba). (2003)
Busto del diestro cordobés Manolete para la "Casa Museo Manolete", Villa del Río, (Córdoba). (2003)
Monumento en bronce en homenaje al fallecido empresario villarrense D. José Sánchez Pérez, propulsor de las empresas y la industria de Villa del Río. (2003)
Realización de la primera fase del misterio del Santísimo Cristo de la Humildad en su presentación al pueblo de Villa del Río, compuesta por un soldado romano. (2008)
Ntra. Sra. de la Soledad y Siete Dolores, (colección particular), Almería. (2008)
Ntra. Sra. de la Trinidad, (colección particular), Córdoba. (2008)
Imagen del niño Jesús, (colección particular), Córdoba. (2008)
Misterio del sagrado Descendimiento para la Semana Santa “chiquita” de Cabra (Córdoba). (2008)
Cristo del Traslado al Sepulcro, cementerio de Villa del Río (Córdoba) (2008)
Modelado de llamador para el paso de palio de Ntra. Sra. De la Caridad, (Hermandad de la Columna, Cabra). (2009)
Misterio para la Hermandad del Santísimo Cristo de la Columna, Baena, Córdoba. El cual se compone de dos sayones en actitud de azotar al Señor de los Azotes, (talla de la escuela granadina (s. XVII). (2009)
Imagen de Juan de Rivas (pastor de Colomera) en actitud de oración hacia Ntra. Sra. de la Cabeza. Hermandad de la Cabeza de Baena. (2009)
OBRA RESTAURADA
San Isidro Labrador de la localidad cordobesa de Villa del Río.( 2000)
Ángel Confortador de la Oración en el Huerto de Villanueva de la Reina, (Jaén). (2003)
Ntra. Sra. de la Paz y Esperanza de la localidad jienense Villanueva de la Reina. (2004)
Stmo. Cristo de los Estudiantes, de Villa del Río, trabajo que realiza junto a su maestro, Antonio Bernal. (2004)
Ntra. Sra. de la Asunción, Titular de la Parroquia del mismo nombre, de la localidad cordobesa de El Carpió, tratándose ésta de una obra de gran importancia, ya que pertenece a la escuela del insigne escultor Alonso Cano. (2004)
Niño Jesús en actitud de bendición. Obra anónima del siglo XVIII, atribuida a Gómez Sandoval. (2005)
Santa María Magdalena de la localidad cordobesa de Villa del Río, de la Hermandad del mismo nombre y obra datada de 1950. (2006)
Ntra. Sra. de la Soledad de la localidad cordobesa de Villa del Rio de la hermandad del mismo nombre. Obra realizada por Juan Martínez Cerrillo en Córdoba en 1955. (2006)
Ntra. Sra. del Carmen de la localidad Sevillana de Carmona (colección particular). (2007)
Ntra. Sra. de la Esperanza, imagen de tamaño académico (colección particular), Jaén. (2007)
Niño Jesús pasionista de la localidad cordobesa de Cabra (colección particular, anónimo s. XIX). (2007)
Niño Jesús pasionista de la localidad cordobesa de El Carpio (colección particular, anónimo s. XIX). (2007)
Sepulcro del Santísimo Cristo del Santo Entierro de la Hermandad del mismo nombre de la localidad cordobesa de Villa del Río. (2007)
Borriquita, obra de Juan Martínez Cerillo, Hermandad de la Entrada Triunfal, Córdoba. (2008)
Dos sayones, obra del insigne imaginero murciano Francisco Salcillo, siglo XVII, para la Hermandad de los Azotes de la localidad cordobesa de Cabra.
(2008)
Stmo. Cristo Yacente de la Hermandad del Santo Entierro de Moriles. (2009)
Dolorosa del siglo XVII atribuida al círculo de Pedro de Mena, Oratorio Privado de Barcelona. (2009)
Imagen de María Gloriosa de autoría anónima a principio del siglo XVII, propiedad particular. Sevilla (2009)
Ntra. Sra. De las Angustias, imagen anónima del siglo XVII. Hermandad de la Santa VeraCruz.
Villa del Río (Córdoba). (2009)
EXPOSICIONES
Exposición colectiva de pintura, que junto a compañeros de la escuela taller Manuel Luna, se ofrece en la sala de exposiciones "Casa de la Cultura" en Villa del Río, (Córdoba).
Exposición individual de pintura en la sala "Casa de la Cultura" en Villa del Río (Córdoba) (1999)
Exposición colectiva benéfica a favor de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Humildad en Villa del Río (Córdoba). (2000)
Exposición colectiva de alumnos de la Escuela de Arte y Oficios "Mateo Inurria de Córdoba". (2001)
Exposición colectiva de pintores Pro Restauración del Retablo de Ntra. Sra. Virgen de la Estrella Coronada en Villa del Río, (Córdoba). (2001)
Exposición "Patrimonio Artístico de las Cofradías Villarrenses". participa con una muestra de imaginería, (Centro Cultural Casa de las Cadenas). (2004)
III Certamen de Pasión en Villa del Río, participa con una muestra de imaginería. (2004)
III Exposición Nacional de Escultura Religiosa, celebrada en Espartinas, (Sevilla), participa con una muestra de imaginería. (2004)
Exposición benéfica de pintura y escultura a favor de la Hermandad de los Estudiantes de Villa del Río, (Córdoba). (2004)
Exposición "Imagineros de Andalucía", dedicada a la escultura religiosa en el Palacio del Conde Duque de Olivares de Sevilla. (2005)
IV Edición de la Bienal de Escultura Religiosa de Espartinas. (2006)
OTROS
Portada del Libro Oficial de las Fiestas en honor a Ntra. Sra. de la Estrella Coronada de Villa del Río, (Córdoba) (obra pictórica). (1999)
Portada de la Revista Oficial y Cartel de las Fiestas en honor a San Isidro Labrador de Villa del Río, (muestra pictórica). (2000)
Colabora con la Escuela Taller “Ntra. Sra. De la Merced” (Diputación) en la restauración y recuperación del Retablo de la iglesia de Ntra. Sra. De la Merced (2006)
Conferencia en la Asociación Cultural “Tertulia Cofrade El Madero” acerca del arte de la imaginería. (Noviembre 2008)
A principios de 2009 el misterio que acompaña al Cristo de la Agonía ha resultado 3º entre las 152 obras que competían por el III Premio de Escultura Sacra. Dicho reconocimiento es otorgado por la prestigiosa página web sobre arte sacro "La Hornacina" a través de los votos de los internautas.
José Puertas (Diseñador de Moda)
Diseñador cordobés, nacido en 1965 en Villa del Río, siente su vinculación a la moda a muy temprana edad a través de la pintura, con la cual tuvo un estrecho lazo hasta su primer contrato como diseñador en 1985, siendo el retrato su especialidad.
Su sensibilidad por esta profesión ha sido reconocida por todas las marcas de moda en las que ha colaborado como director creativo.
Es un enamorado de la alta costura, pasión que le impregno su admirado "Maestro del Hierro", como afectivamente el mismo le llama.
Su carrera ha sido virtuosa y meteórica, colaborando con grandes diseñadores y posteriormente creando su propia marca "JOSE PVERTAS".
Desde su primer vestido de novia, que diseña para una amiga de la familia a los 14 años de corte clásico y gran cola en Villa del Río (Córdoba) su querido pueblo natal, del cual han destacado grandes personalidades tan notables como el pintor Pedro Bueno o el gran periodista Matías Prats.
Ha diseñado en su carrera en la moda miles de prendas y numerosos trajes de alta costura, que como él mismo reconoce "son mi pasión", junto con los de "pret-â-porter" y complementos de las marcas en las que ha colaborado, sobre todo con la marca PdH, con la que tuvo una fiel alianza durante 18 años.
Anteriormente, fue director creativo en Cortefiel, grupo en el que estuvo contratado desde 1987 hasta 2006.
Pero antes de esta etapa, en 1985, decidió trasladarse a Madrid para adentrarse en el mundo de la moda, compaginando sus estudios de diseño en "Stodart & Albert" y colaboraciones con diferentes diseñadores. Realizó su primera exposición de bocetos de moda en junio de 1986 en el “Café Barceló” de Madrid. El mismo año realizó su primer desfile de costura en el “Café Vaivén", en un colectivo con otros diseñadores.
Desde 1990, fue la mano derecha de Pedro del Hierro, con el que llevó a cabo dentro del Grupo Cortefiel el proyecto de expansión de dicha marca.
Al margen de las colecciones de "pret-â-porter" para otros diseñadores y colección de alta costura propia, ha realizado desde uniformes para diferentes compañías como “Mark¨s& Spencer” (España) o el de las azafatas vip del edificio central de Telefónica, así como el vestuario de varias obras de teatro como "Hipotecados" y "La Extraña Familia" de Pedro Osinaga y también para varias películas y series de televisión.
En junio de 2003, participa como director creativo de la enseña a la que representa, en la exposición "Tras el Espejo" en el museo “Reina Sofía de Madrid”.
Ha trabajado con las top-models más importantes del mundo, como Isabelli Fontana, Frankie Ryder, Diana Dondoe, Nieves Alvarez ... para las campañas de publicidad realizadas bajo su supervisión creativa, así como con prestigiosos fotógrafos nacionales e internacionales.
Gran polifacético dentro del mundo del arte y la moda "hacemos de todo, desde zapatos, sombreros, bolsos, jeans, diseño de muebles o incluso esculturas, así como el interiorismo de tiendas y por supuesto alta costura." (Magazine El Mundo, 11 de abril de 2004).
Su principal fuente de inspiración, es el análisis en constante evolución de las principales ciudades del mundo que visita, París, Londres, Tokio, Nueva York, Hong-Kong... sabiendo captar con su natural intuición la novedad y frescura que interpreta en sus diseños dando un estilo internacional no solo en las colecciones si no también participando intensamente en la imagen, posicionamiento, marketing y comunicación de las marcas en las que ha colaborado, en las que hay que destacar el gran conocimiento recibido de los principales motores de su formación como diseñador, gracias a Pedro del Hierro y a Roberto Verino, sus grandes maestros.
El 19 de diciembre de 2005, el Ayuntamiento de su localidad le brinda la oportunidad de realizar una exposición conmemorativa de su 20 aniversario en la moda, apadrinado por el Grupo Cortefiel. A la inauguración asistieron un gran número de amigos, actrices, modelos y prensa para apoyar el cierre de una etapa profesional y el comienzo en su andadura empresarial de forma independiente; entre ellos Remedios Cervantes, Juncal Rivero, Sandra Ibarra, Veronica Mengod...
También le dedicaron con gran afecto unas maravillosas criticas a su trabajo para dicha exposición, personalidades de diferentes ámbitos como Lola Gabarrón, Simoneta Gómez-Acebo, Carla Royo-Villanova, Paloma San Basilio, Pedro Osinaga, Beatriz Cortázar, Isabel Serrano, Carlos Pérez Gimeno...
En la exposición, se mostraron fotos de su trayectoria profesional en novias y vestidos de alta costura –veinte años de profesión y por lo tanto veinte vestidos de alta costura– para celebrarlo y cada uno de ellos realizados para una ocasión especial, como la boda real, fiesta de Cartier París, fiesta Dior Madrid, premios Telva, premios Goya... para diferentes clientas y amigas. Fue de tal éxito que la muestra se prolongó hasta el 8 de enero de 2006, con más de 3.000 visitantes.
El 20 de septiembre de 2008, presentó su colección de costura Primavera–Verano 2009 en el "Desfile Estrella" en su localidad, en un acto benéfico al que asistieron mas de 2.000 personas con excelentes críticas.
Ha vestido a infinidad de clientas de gran impacto mediático, así como también a multitud de clientas anónimas que se rinden ante los sensuales trazos de Pvertas.
Su sensibilidad por esta profesión ha sido reconocida por todas las marcas de moda en las que ha colaborado como director creativo.
Es un enamorado de la alta costura, pasión que le impregno su admirado "Maestro del Hierro", como afectivamente el mismo le llama.
Su carrera ha sido virtuosa y meteórica, colaborando con grandes diseñadores y posteriormente creando su propia marca "JOSE PVERTAS".
Desde su primer vestido de novia, que diseña para una amiga de la familia a los 14 años de corte clásico y gran cola en Villa del Río (Córdoba) su querido pueblo natal, del cual han destacado grandes personalidades tan notables como el pintor Pedro Bueno o el gran periodista Matías Prats.
Ha diseñado en su carrera en la moda miles de prendas y numerosos trajes de alta costura, que como él mismo reconoce "son mi pasión", junto con los de "pret-â-porter" y complementos de las marcas en las que ha colaborado, sobre todo con la marca PdH, con la que tuvo una fiel alianza durante 18 años.
Anteriormente, fue director creativo en Cortefiel, grupo en el que estuvo contratado desde 1987 hasta 2006.
Pero antes de esta etapa, en 1985, decidió trasladarse a Madrid para adentrarse en el mundo de la moda, compaginando sus estudios de diseño en "Stodart & Albert" y colaboraciones con diferentes diseñadores. Realizó su primera exposición de bocetos de moda en junio de 1986 en el “Café Barceló” de Madrid. El mismo año realizó su primer desfile de costura en el “Café Vaivén", en un colectivo con otros diseñadores.
Desde 1990, fue la mano derecha de Pedro del Hierro, con el que llevó a cabo dentro del Grupo Cortefiel el proyecto de expansión de dicha marca.
Al margen de las colecciones de "pret-â-porter" para otros diseñadores y colección de alta costura propia, ha realizado desde uniformes para diferentes compañías como “Mark¨s& Spencer” (España) o el de las azafatas vip del edificio central de Telefónica, así como el vestuario de varias obras de teatro como "Hipotecados" y "La Extraña Familia" de Pedro Osinaga y también para varias películas y series de televisión.
En junio de 2003, participa como director creativo de la enseña a la que representa, en la exposición "Tras el Espejo" en el museo “Reina Sofía de Madrid”.
Ha trabajado con las top-models más importantes del mundo, como Isabelli Fontana, Frankie Ryder, Diana Dondoe, Nieves Alvarez ... para las campañas de publicidad realizadas bajo su supervisión creativa, así como con prestigiosos fotógrafos nacionales e internacionales.
Gran polifacético dentro del mundo del arte y la moda "hacemos de todo, desde zapatos, sombreros, bolsos, jeans, diseño de muebles o incluso esculturas, así como el interiorismo de tiendas y por supuesto alta costura." (Magazine El Mundo, 11 de abril de 2004).
Su principal fuente de inspiración, es el análisis en constante evolución de las principales ciudades del mundo que visita, París, Londres, Tokio, Nueva York, Hong-Kong... sabiendo captar con su natural intuición la novedad y frescura que interpreta en sus diseños dando un estilo internacional no solo en las colecciones si no también participando intensamente en la imagen, posicionamiento, marketing y comunicación de las marcas en las que ha colaborado, en las que hay que destacar el gran conocimiento recibido de los principales motores de su formación como diseñador, gracias a Pedro del Hierro y a Roberto Verino, sus grandes maestros.
El 19 de diciembre de 2005, el Ayuntamiento de su localidad le brinda la oportunidad de realizar una exposición conmemorativa de su 20 aniversario en la moda, apadrinado por el Grupo Cortefiel. A la inauguración asistieron un gran número de amigos, actrices, modelos y prensa para apoyar el cierre de una etapa profesional y el comienzo en su andadura empresarial de forma independiente; entre ellos Remedios Cervantes, Juncal Rivero, Sandra Ibarra, Veronica Mengod...
También le dedicaron con gran afecto unas maravillosas criticas a su trabajo para dicha exposición, personalidades de diferentes ámbitos como Lola Gabarrón, Simoneta Gómez-Acebo, Carla Royo-Villanova, Paloma San Basilio, Pedro Osinaga, Beatriz Cortázar, Isabel Serrano, Carlos Pérez Gimeno...
En la exposición, se mostraron fotos de su trayectoria profesional en novias y vestidos de alta costura –veinte años de profesión y por lo tanto veinte vestidos de alta costura– para celebrarlo y cada uno de ellos realizados para una ocasión especial, como la boda real, fiesta de Cartier París, fiesta Dior Madrid, premios Telva, premios Goya... para diferentes clientas y amigas. Fue de tal éxito que la muestra se prolongó hasta el 8 de enero de 2006, con más de 3.000 visitantes.
El 20 de septiembre de 2008, presentó su colección de costura Primavera–Verano 2009 en el "Desfile Estrella" en su localidad, en un acto benéfico al que asistieron mas de 2.000 personas con excelentes críticas.
Ha vestido a infinidad de clientas de gran impacto mediático, así como también a multitud de clientas anónimas que se rinden ante los sensuales trazos de Pvertas.
Concepción Martos, cantante lirica de Villa del Rio
Estudió en el Conservatorio Profesional y Superior de Córdoba con Yolanda Vigil. Se licenció en el Conservatorio Superior de Música del Liceo con Raquel Pierotti y Enriqueta Tarrés. En la actualidad recibe cursos de perfeccionamiento con Ana Luisa Chova. Ha asistido a Master Class en el Conservatorio Superior Reina Sofía con Teresa Berganza y en el Liceu con Viorica Cortez y Claudia Patacca. Ha estudiado repertorio con Ricardo Estrada, Angel Soler, Diana Baker y Nicola Kruger.
Ha sido semifinalista en el IX Concurso de Canto Manuel Ausensi y finalista en el XI. Ha ganado el 2º accesit para Jóvenes Cantantes del Conservatori de Girona Isaac Albéniz.
Su actividad concertística es copiosa y ha participado además en la película Callas for ever de Franco Zeffirelli.
Ha sido semifinalista en el IX Concurso de Canto Manuel Ausensi y finalista en el XI. Ha ganado el 2º accesit para Jóvenes Cantantes del Conservatori de Girona Isaac Albéniz.
Su actividad concertística es copiosa y ha participado además en la película Callas for ever de Franco Zeffirelli.
UNA IMAGEN DE VILLA DEL RÍO EN LA LITERATURA DE VIAJES
(Bartolomé Delgado Cerrillo)
Fuente: Revista de Feria de 1993
La mayor parte de los viajeros del setecientos atraviesa la provincia de Córdoba por el itinerario central que es: Andujar, Aldea del Río (Villa del Río), El Carpio, Alcolea, Córdoba, Mangonegro, La Carlota, Écija. Algunos de ellos proceden de Madrid, pero la mayoría vienen del oeste - Cádiz y Gibraltar-, lo que da idea de la importancia que tiene la entrada a España por estos puertos.
Esta ruta es parte del Camino de Andalucía - vía Despeñaperros- que se consolida definitivamente en el siglo XVIII y muestra la perfecta centralidad de la capital dentro del territorio cordobés y el abandono de la unión Córdoba-Sevilla por la margen derecha del Guadalquivir - vía Posadas y Palma del Río-, que es entonces sólo recuerdo.
Este denominado Camino de Andalucía debe su origen y orientación a los romanos, quienes se asentaron en el antiguo poblado de Sissia, de origen ibérico, y construyeron ese magnífico puente sobre el arroyo Salado, cuya disposición obedece a la misma dirección que marca el citado camino.
El hecho de encontrarse nuestro pueblo en esa ruta ha condicionado sobremanera su estructura de "pueblo caminero", reflejándose en su actual morfología urbana, si bien no ha sido factor determinante; se trata de una situación urbana ribereña - su epíteto actual del Río y su denominación romana Ripa son bastantes significativos al respecto- junto al Guadalquivir y su emplazamiento en el llano le ha dado esta clarísima estructura caminera, con eje longitudinal -la antigua travesía de la carretera nacional IV - y escasa expansión lateral.
Otro dato en cuenta: según algunos documentos existentes en el Archivo Municipal de Córdoba y fechados hacia 1531, la ciudad de Córdoba era propietaria del castillo de la aldea -hoy actual ayuntamiento-. Ni que decir tiene que a todo el peso del poder que la ciudad ejerció sobre Aldea del Río como una más de sus aldeas, se unían el establecimiento de la aduana al Reino de Córdoba por el Guadalquivir y ser la primera población cordobés con el viajero y sus mercancías se encontraban viniendo desde Castilla por el puerto de Muradal.
Evidentemente los viajeros no restringen sus apreciaciones a los caminos, sino que nos informan sobre los pueblos y paisajes -principalmente agrarios- por los que pasan. Son muy diferentes las opiniones según la época a que hagamos referencia. Así en la Edad Media es muy posible que abundaran más el minifundio que el latifundio, dada la pequeñez del término de Aldea del Río. Los únicos latifundios conocidos hasta hoy en relación con la Aldea del Río, aunque no de su término, durante la Baja Edad Media eran dos de la Vega de Armijo. Sus propietarios fueron don Juan Martínez de Sousa. Las relaciones permanentes del laboreo de las fincas de la Vega de Armijo con Villa del Río radicaban en que, al menos, los herederos del primero poseían, a la vez, numerosas pequeñas propiedades n el término de la aldea.
Por la que se refiere al aprovechamiento de la tierra y paisaje agrario del término, aparte de la dehesa para pastos del consejo de la aldea, los vecinos se dedicaron preferentemente al cultivo de cereales y de viñas durante los siglos XIII y XIV en una proporción muy aproximada del 50% del termino para cada uno de los cultivos citados. Desde comienzos del siglo XV se acusa la presencia de olivares y almendrales en extensión difícil de precisar, dada la escasez de datos que aporta la documentación reunida al efecto. A ello hay que añadir el aprovechamiento de los cañaverales del río, muy significativos en el paisaje local, ya que aún hoy y desde el siglo XIV hallamos topónimos relativos a los mismos.
Industrias subsidiarias de estos cultivos -cereal y viñas- fueron los lagares y bodegas para el almacenamiento del vino, y las aceñas o molinos de cuya extensión, aprovechando la corriente del Guadalquivir, tenemos noticia desde los primeros años del siglo XIV. Próximas al término se encontraban las aceñas de la Vega de Armijo, propiedad de Don Juan Gil de Alcázar, y junto a la aldea se situaban otras, desde la misma fecha, de uso, indudablemente, aldeano.
En general, es patente una gran fidelidad y exactitud en la descripción del paisaje agrario- por el que los ilustrados sienten pasión-, también del urbano, y por supuesto del patrimonio artístico y arqueológico. Uno de estos viajeros ilustrados del siglo XVIII, Antonio Ponz, en su obra titulada Viaje por España, en que se da noticia de las cosas m
más apreciables, y dignas de saberse, que hay en ella, en el tomo XVIII, dedicado a Andalucía, describe el paisaje agrario del valle del Guadalquivir en el tramo Aldea del Río - Córdoba. Los extremos que éste consigna, aunque sin su precisión, se corroboran por otros viajeros. Así la importancia del Valle en olivares y granos, que "jamás -dice L. Fernández de Moratín, uno de ellos- los he visto más hermosos ni en mayor cantidad".
Es también Ponz el que recoge una visión un tanto esquiva e indiferente de nuestro pueblo, bastante banal, por cierto: "Aldea del Río me pareció población de quinientos o seiscientos vecinos, repartidos en dos o tres calles muy largas, con una parroquia, donde nada encontré que poderle decir a usted. Se ocupa parte del vecindario en fabricar paños ordinarios. El nombre de Aldea del Río es porque el Guadalquivir pasa tocándola por su lado de poniente".
Otro inquieto viajero del Setecientos, el inglés H. Swinburne, que recorrió nuestro país en los años 1775 y 1776, nos aporta una visión más entusiasta y pormenorizada sobre los alrededores de nuestro pueblo hasta llegar a la misma Córdoba. Es de destacar su precisión en la descripción del paisaje agrario de los alrededores de la capital, respectivamente viniendo de Sevilla y al norte y este de aquella: "El campo es completamente desnudo, acolinado y arable. La panorámica del río, la ciudad, y los bosques de los cerros opuestos es extremadamente agradable y pintoresca".
"Los alrededores son deliciosos y se disfruta de una rica variedad de bosques, altozanos y cultivos, vivificados por la abundancia de agua clara. La tierra llana produce olivos y trigo, y mucho de este terreno está ocupado por huertas, donde prosperan frutales de gran tamaño, que parecen muy formados y saludables. Los terrenos más elevados están cubiertos por encimas y pinos, que los labradores arrancan en las mejores parcelas para plantar olivos y algarrobos. Las casas de campo están construidas en medio de cercados y huertos de naranjos. La tierra calma se arrienda por una cantidad fija de grano o variable según la cosecha, los eriales se ceden a cambio de una cierta renta en metálico".
A grandes rasgos, las informaciones que aquí se han dado sobre la morfología urbana y rural de nuestro pueblo han de ser consideradas dentro de un marco más amplio, que el profesor López Ontiveros denominada pueblos campiñenses, refiriéndose a una comarca cordobesa que abarca treinta y dos municipios y agrupados en una interesante clasificación hecha a partir de su morfología urbana, en virtud de la cual hay los siguientes tipos:
- Pueblos Ribereños: Montoro, Castro del Río, Puente Genil, ...
- Pueblos Camineros: Pedro Abad, Villa del Río, ...
- Pueblos de Llanura: Villafranca, La Carlota, La Victoria, ...
- Pueblos de Emplazamiento mal Definido: Cañete, Bujalance, Valenzuela, ...
La importancia de Villa del Río radica fundamentalmente en ser cabecera de la ruta que da entrada a la provincia de Córdoba. Por la trascendencia histórica casi mítica de Córdoba, esta capital concentra tanto la atención de los viajeros ilustrados que el detalle que dedican al territorio de su jurisdicción es bastante menor. Además el estado lamentable de los caminos del norte y sur provincial y el pie forzado que le impone su itinerario normal, que es el de Madrid a Sevilla, o la inversa, en el tramo Aldea del Río - Córdoba- La Carlota del camino de Andalucía, obviando casi por completo el resto del territorio cordobés.
Salvando este escollo, los datos que nos ofrecen estos viajeros ilustrados no omiten temas que les son muy queridos: el estado de los caminos, sus ventas y pueblos intermedios, los paisajes del Valle y Campiña proverbialmente ubérrimos, las realizaciones carolinas cordobesas. Todos estos temas, pues se devanan en sus relatos y tan sugerente es lo que en ellos nos informan como lo que sugieren sobre su mejora: el regadío que se podía desarrollar, el poblamiento que se podría crear, el arbolado que se podía plantar, las poblaciones que se podían establecer...
Por último, en épocas más recientes, también han sido varios los viajeros que, por uno u otro motivo, han pasado por nuestro pueblo y han dejado testimonio escrito del carácter de sus gentes, de su paisaje y de sus costumbres y tradiciones. Merecen destacar, entre otros, los nombres de Francisco Solano Márquez y Guzmán Reina. El primero habla de Villa del Río en su obra "Pueblos cordobeses de la A a la Z". He aquí sus palabras: "Estrella del Guadalquivir. Estrella por la Virgen de la Estrella, la patrona. Y Guadalquivir, rió grande, que estrecha al pueblo en su meandro, en un abrazo ceñido como una verónica. El pueblo se extiende alargado en suave curva, cautivo entre el río y la carretera por un lado y la vía de ferrocarril por el otro. Pueblo caminero, como le llama López Ontiveros, se ha amoldado al camino y es guardián vigilante de la puerta oriental de la provincia. Jaén empieza pronto. Villa del Río estampa en el alma del viajero del beso blanco de la bienvenida o del adiós".
Villa del Río siempre ha estado ligado al Guadalquivir, tanto, que antes de ser villa fue Aldea del Río, y antes aun Ripa u "orilla". Baja el río sin prisa y se complace en ser verde espejo donde la villa se mira cada mañana o cada tarde.
Por su parte, Guzmán Reina, que también es un fino poeta, piropeó una vez a nuestro pueblo con estas palabras: "En Villa del Río, la antigua Ripa, el agua alumbra huertas por el llano y sonríe a la Virgen de la Estrella, porque desde las sierras, viene reflejando luceros en su cristal tembloroso".
Es a la orilla del río donde mejor se mide el pulso y el alma del pueblo, recostado al pie de los olivares y mirándose en el agua tocado con la rojiza peineta de la torre parroquial. El río también se inmola aquí para fortalecer los partos de las hectáreas puestas en riesgos.
Fuente: Revista de Feria de 1993
La mayor parte de los viajeros del setecientos atraviesa la provincia de Córdoba por el itinerario central que es: Andujar, Aldea del Río (Villa del Río), El Carpio, Alcolea, Córdoba, Mangonegro, La Carlota, Écija. Algunos de ellos proceden de Madrid, pero la mayoría vienen del oeste - Cádiz y Gibraltar-, lo que da idea de la importancia que tiene la entrada a España por estos puertos.
Esta ruta es parte del Camino de Andalucía - vía Despeñaperros- que se consolida definitivamente en el siglo XVIII y muestra la perfecta centralidad de la capital dentro del territorio cordobés y el abandono de la unión Córdoba-Sevilla por la margen derecha del Guadalquivir - vía Posadas y Palma del Río-, que es entonces sólo recuerdo.
Este denominado Camino de Andalucía debe su origen y orientación a los romanos, quienes se asentaron en el antiguo poblado de Sissia, de origen ibérico, y construyeron ese magnífico puente sobre el arroyo Salado, cuya disposición obedece a la misma dirección que marca el citado camino.
El hecho de encontrarse nuestro pueblo en esa ruta ha condicionado sobremanera su estructura de "pueblo caminero", reflejándose en su actual morfología urbana, si bien no ha sido factor determinante; se trata de una situación urbana ribereña - su epíteto actual del Río y su denominación romana Ripa son bastantes significativos al respecto- junto al Guadalquivir y su emplazamiento en el llano le ha dado esta clarísima estructura caminera, con eje longitudinal -la antigua travesía de la carretera nacional IV - y escasa expansión lateral.
Otro dato en cuenta: según algunos documentos existentes en el Archivo Municipal de Córdoba y fechados hacia 1531, la ciudad de Córdoba era propietaria del castillo de la aldea -hoy actual ayuntamiento-. Ni que decir tiene que a todo el peso del poder que la ciudad ejerció sobre Aldea del Río como una más de sus aldeas, se unían el establecimiento de la aduana al Reino de Córdoba por el Guadalquivir y ser la primera población cordobés con el viajero y sus mercancías se encontraban viniendo desde Castilla por el puerto de Muradal.
Evidentemente los viajeros no restringen sus apreciaciones a los caminos, sino que nos informan sobre los pueblos y paisajes -principalmente agrarios- por los que pasan. Son muy diferentes las opiniones según la época a que hagamos referencia. Así en la Edad Media es muy posible que abundaran más el minifundio que el latifundio, dada la pequeñez del término de Aldea del Río. Los únicos latifundios conocidos hasta hoy en relación con la Aldea del Río, aunque no de su término, durante la Baja Edad Media eran dos de la Vega de Armijo. Sus propietarios fueron don Juan Martínez de Sousa. Las relaciones permanentes del laboreo de las fincas de la Vega de Armijo con Villa del Río radicaban en que, al menos, los herederos del primero poseían, a la vez, numerosas pequeñas propiedades n el término de la aldea.
Por la que se refiere al aprovechamiento de la tierra y paisaje agrario del término, aparte de la dehesa para pastos del consejo de la aldea, los vecinos se dedicaron preferentemente al cultivo de cereales y de viñas durante los siglos XIII y XIV en una proporción muy aproximada del 50% del termino para cada uno de los cultivos citados. Desde comienzos del siglo XV se acusa la presencia de olivares y almendrales en extensión difícil de precisar, dada la escasez de datos que aporta la documentación reunida al efecto. A ello hay que añadir el aprovechamiento de los cañaverales del río, muy significativos en el paisaje local, ya que aún hoy y desde el siglo XIV hallamos topónimos relativos a los mismos.
Industrias subsidiarias de estos cultivos -cereal y viñas- fueron los lagares y bodegas para el almacenamiento del vino, y las aceñas o molinos de cuya extensión, aprovechando la corriente del Guadalquivir, tenemos noticia desde los primeros años del siglo XIV. Próximas al término se encontraban las aceñas de la Vega de Armijo, propiedad de Don Juan Gil de Alcázar, y junto a la aldea se situaban otras, desde la misma fecha, de uso, indudablemente, aldeano.
En general, es patente una gran fidelidad y exactitud en la descripción del paisaje agrario- por el que los ilustrados sienten pasión-, también del urbano, y por supuesto del patrimonio artístico y arqueológico. Uno de estos viajeros ilustrados del siglo XVIII, Antonio Ponz, en su obra titulada Viaje por España, en que se da noticia de las cosas m
más apreciables, y dignas de saberse, que hay en ella, en el tomo XVIII, dedicado a Andalucía, describe el paisaje agrario del valle del Guadalquivir en el tramo Aldea del Río - Córdoba. Los extremos que éste consigna, aunque sin su precisión, se corroboran por otros viajeros. Así la importancia del Valle en olivares y granos, que "jamás -dice L. Fernández de Moratín, uno de ellos- los he visto más hermosos ni en mayor cantidad".
Es también Ponz el que recoge una visión un tanto esquiva e indiferente de nuestro pueblo, bastante banal, por cierto: "Aldea del Río me pareció población de quinientos o seiscientos vecinos, repartidos en dos o tres calles muy largas, con una parroquia, donde nada encontré que poderle decir a usted. Se ocupa parte del vecindario en fabricar paños ordinarios. El nombre de Aldea del Río es porque el Guadalquivir pasa tocándola por su lado de poniente".
Otro inquieto viajero del Setecientos, el inglés H. Swinburne, que recorrió nuestro país en los años 1775 y 1776, nos aporta una visión más entusiasta y pormenorizada sobre los alrededores de nuestro pueblo hasta llegar a la misma Córdoba. Es de destacar su precisión en la descripción del paisaje agrario de los alrededores de la capital, respectivamente viniendo de Sevilla y al norte y este de aquella: "El campo es completamente desnudo, acolinado y arable. La panorámica del río, la ciudad, y los bosques de los cerros opuestos es extremadamente agradable y pintoresca".
"Los alrededores son deliciosos y se disfruta de una rica variedad de bosques, altozanos y cultivos, vivificados por la abundancia de agua clara. La tierra llana produce olivos y trigo, y mucho de este terreno está ocupado por huertas, donde prosperan frutales de gran tamaño, que parecen muy formados y saludables. Los terrenos más elevados están cubiertos por encimas y pinos, que los labradores arrancan en las mejores parcelas para plantar olivos y algarrobos. Las casas de campo están construidas en medio de cercados y huertos de naranjos. La tierra calma se arrienda por una cantidad fija de grano o variable según la cosecha, los eriales se ceden a cambio de una cierta renta en metálico".
A grandes rasgos, las informaciones que aquí se han dado sobre la morfología urbana y rural de nuestro pueblo han de ser consideradas dentro de un marco más amplio, que el profesor López Ontiveros denominada pueblos campiñenses, refiriéndose a una comarca cordobesa que abarca treinta y dos municipios y agrupados en una interesante clasificación hecha a partir de su morfología urbana, en virtud de la cual hay los siguientes tipos:
- Pueblos Ribereños: Montoro, Castro del Río, Puente Genil, ...
- Pueblos Camineros: Pedro Abad, Villa del Río, ...
- Pueblos de Llanura: Villafranca, La Carlota, La Victoria, ...
- Pueblos de Emplazamiento mal Definido: Cañete, Bujalance, Valenzuela, ...
La importancia de Villa del Río radica fundamentalmente en ser cabecera de la ruta que da entrada a la provincia de Córdoba. Por la trascendencia histórica casi mítica de Córdoba, esta capital concentra tanto la atención de los viajeros ilustrados que el detalle que dedican al territorio de su jurisdicción es bastante menor. Además el estado lamentable de los caminos del norte y sur provincial y el pie forzado que le impone su itinerario normal, que es el de Madrid a Sevilla, o la inversa, en el tramo Aldea del Río - Córdoba- La Carlota del camino de Andalucía, obviando casi por completo el resto del territorio cordobés.
Salvando este escollo, los datos que nos ofrecen estos viajeros ilustrados no omiten temas que les son muy queridos: el estado de los caminos, sus ventas y pueblos intermedios, los paisajes del Valle y Campiña proverbialmente ubérrimos, las realizaciones carolinas cordobesas. Todos estos temas, pues se devanan en sus relatos y tan sugerente es lo que en ellos nos informan como lo que sugieren sobre su mejora: el regadío que se podía desarrollar, el poblamiento que se podría crear, el arbolado que se podía plantar, las poblaciones que se podían establecer...
Por último, en épocas más recientes, también han sido varios los viajeros que, por uno u otro motivo, han pasado por nuestro pueblo y han dejado testimonio escrito del carácter de sus gentes, de su paisaje y de sus costumbres y tradiciones. Merecen destacar, entre otros, los nombres de Francisco Solano Márquez y Guzmán Reina. El primero habla de Villa del Río en su obra "Pueblos cordobeses de la A a la Z". He aquí sus palabras: "Estrella del Guadalquivir. Estrella por la Virgen de la Estrella, la patrona. Y Guadalquivir, rió grande, que estrecha al pueblo en su meandro, en un abrazo ceñido como una verónica. El pueblo se extiende alargado en suave curva, cautivo entre el río y la carretera por un lado y la vía de ferrocarril por el otro. Pueblo caminero, como le llama López Ontiveros, se ha amoldado al camino y es guardián vigilante de la puerta oriental de la provincia. Jaén empieza pronto. Villa del Río estampa en el alma del viajero del beso blanco de la bienvenida o del adiós".
Villa del Río siempre ha estado ligado al Guadalquivir, tanto, que antes de ser villa fue Aldea del Río, y antes aun Ripa u "orilla". Baja el río sin prisa y se complace en ser verde espejo donde la villa se mira cada mañana o cada tarde.
Por su parte, Guzmán Reina, que también es un fino poeta, piropeó una vez a nuestro pueblo con estas palabras: "En Villa del Río, la antigua Ripa, el agua alumbra huertas por el llano y sonríe a la Virgen de la Estrella, porque desde las sierras, viene reflejando luceros en su cristal tembloroso".
Es a la orilla del río donde mejor se mide el pulso y el alma del pueblo, recostado al pie de los olivares y mirándose en el agua tocado con la rojiza peineta de la torre parroquial. El río también se inmola aquí para fortalecer los partos de las hectáreas puestas en riesgos.
Gastronomía - Maimones, gachas dulces y azarillo.
Uno de los platos más destacados de la cocina de Villa del Río son los populares maimones o sopa de hortalizas, de origen árabe, que se prepara con aceite, pan, cebolla, canela en rama, leche y azúcar. La elaboración es así: en el aceite caliente se fríe el pan en rodajas muy finas, extraido el pan, en el mismo aceite se fríen cascos de cebolla; una vez macerada la cebolla, en el aceite se vuelve a echar el pan, se revuelve todo con leche, azúcar y canela, al gusto, y se deja hervir. Este plato se suele tomar en invierno como postre, pero también es una comida muy adecuada para personas desmejoradas.
Un postre de esta tierra en cualquier época del año es la crema de nueces, en la que se emplea 1 l de leche crecido, un cuenco de nueces machacadas y un cuenco de azúcar no muy lleno. La leche se pone al fuego con la nuez y el azúcar, y se deja hervir hasta que espese; se distribuyen cuencos y se deja enfriar.
En las vísperas de fiestas era habitual elaborar las gachas dulces, una especialidad única para estos contornos. Se rehoga en aceite de oliva templado, flor de hinojo y cortezas de limón, y luego se les añade harina, unas veces con leche y otras con agua. Finalmente, se incorporan frutos secos y se sirven con miel.
Otro plato tradicional de Villa del Río es el azarillo, una especie de aperitivo muy peculiar. Se elabora pasando en las brasas unos pimientos colorados troceados, con ajos, y un bacalao a tiras; se mezclaba todo con huevos troceados por encima. Perdura asimismo la caldereta, un guiso de cordero muy sabroso. En una cazuela de barro se prepara una salsa con cebolla, laurel, tomillo y pimentón; se mueve todo a fuego lento y se le añaden las tajadas de cordero no muy grandes; en un mortero se machaca el hígado, que se adiciona a la carne.
En los antiguos mesones se cocinaba a menudo la llamada hoya de la venta, un estofado de carne con alubias blancas, que constituía un plató casi ligado en estos lugares de paso. La carne podía ser de toros o de ternera, nunca de cerdo; una vez rehogada, se le añadía las judías blancas, patatas y trozos de chorizo y jamón; se dejaba hervir y se servía en platos individuales. Destaca esta zona por su buen aceite de oliva, el elaborado en las diversas cooperativas del municipio.
CAR
Un postre de esta tierra en cualquier época del año es la crema de nueces, en la que se emplea 1 l de leche crecido, un cuenco de nueces machacadas y un cuenco de azúcar no muy lleno. La leche se pone al fuego con la nuez y el azúcar, y se deja hervir hasta que espese; se distribuyen cuencos y se deja enfriar.
En las vísperas de fiestas era habitual elaborar las gachas dulces, una especialidad única para estos contornos. Se rehoga en aceite de oliva templado, flor de hinojo y cortezas de limón, y luego se les añade harina, unas veces con leche y otras con agua. Finalmente, se incorporan frutos secos y se sirven con miel.
Otro plato tradicional de Villa del Río es el azarillo, una especie de aperitivo muy peculiar. Se elabora pasando en las brasas unos pimientos colorados troceados, con ajos, y un bacalao a tiras; se mezclaba todo con huevos troceados por encima. Perdura asimismo la caldereta, un guiso de cordero muy sabroso. En una cazuela de barro se prepara una salsa con cebolla, laurel, tomillo y pimentón; se mueve todo a fuego lento y se le añaden las tajadas de cordero no muy grandes; en un mortero se machaca el hígado, que se adiciona a la carne.
En los antiguos mesones se cocinaba a menudo la llamada hoya de la venta, un estofado de carne con alubias blancas, que constituía un plató casi ligado en estos lugares de paso. La carne podía ser de toros o de ternera, nunca de cerdo; una vez rehogada, se le añadía las judías blancas, patatas y trozos de chorizo y jamón; se dejaba hervir y se servía en platos individuales. Destaca esta zona por su buen aceite de oliva, el elaborado en las diversas cooperativas del municipio.
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Orfebrería. La Custodia de Damian de Castro
El siglo XVIII fue el momento culminante de la platería cordobesa, y de sus artífices, Damián de Castro, la figura más destacada. El barroco, con sus formas onduladas, de gran dinamismo y relieve, adquiere, en las manos de este maestro, una nueva dimensión, que alcanzaba su cenit en la estética de rococó. Todo ello es fácilmente constatable en las dos custodias que realizó para la parroquia de Villa del Río; una, de mayor tamaño y más profusamente decorada, y la otra más sencilla y de reducidas dimensiones.
(CSP)
(CSP)
Artesanía - UNA GENERACION DE ARTESANOS
Villa del Río es un pueblo donde la arte-sanía tiene una tradición, que en algunos casos se remonta a muchas décadas. Sin embargo, de un tiempo a ésta parte, desde la gran emigración habida por los años 60 a los 70 y el abandono del uso de muchos objetos, los artesanos han ido decayendo.
Tanto es así, que hace pocos anos, apenas quedan algunos artífices en la población. Los artesanos que quedan en Villa del Río pasan hoy día por una indudable crisis económica y profe-sional. Las causas son varias: el envejecimiento de los profesionales en las diferentes ramas, sin que tengan sucesores jóvenes, la cada vez más difícil integración de personal nuevo a estas vie-jas actividades, la falta de unos mercados en los que se comercialice rectamente y un valor renta-ble la producción artesana.
Muchas ramas artesanas villarrenses se vieron definitivamente en extinción , algunos de los artesanos que por suerte nos quedan se ven gravemente amenazados de extinción de aquí a pocos años. Y hay que tomar conciencia de ello, pues con su perdida se acabaría un trozo de la historia de Villa del Río.
Es pues el momento de trabajar para conseguir una estabilidad presente que conduzca una proyección futura de nuestros artesanos.
Hemos de partir del principio de que la mayoría de los trabajos que hoy realizan estos auténticos artistas, y que en tiempos pasados eran de uso común en la sociedad, en la actualidad son meramente exorno, salvo en raras excepciones. Es decir: que proteger la artesanía no es potenciar una industria productora de artículos de uso general de primera necesidad. Muy al contrario, es proteger una serie de producciones que solamente sirven, en la inmensa mayoría de los casos, para exorno. Pero ¡ojo!, es asimismo proteger unas actividades y unas obras que forman parte esencial de nuestra cultura y que suponen una contribución en nuestros hogares o en lugares públicos, a la humanización de los mismos con tales exornos, evitando ese progresivo deterioro del bienestar humano, que hoy aplana a nuestra sociedad convirtiéndola, en muchos casos, de estar compuesta por hombres a ir camino de ser robots.
Por todo ello es una obligación de los organismos relacionados con la economía y el turismo, así como los de tipo local, el trabajar por recuperar y estabilizar nuestros artesanos, para que se cumpla un programa de salvación de nuestra artesanía, que sin duda es la salvación de una buena parte de nuestra cultura.
R.M.
...
En la actualidad quedan pocos tallistas, si bien sus realizaciones siguen teniendo gran interés. En la fotografía podernos ver uno de los pocos artesanos villarrenses, Pedro Torralbo Mármol trabajando en su taller, que sigue la tradición de AntonioTorralbo Rojas su padre y maestro que contemplamos a través de la foto junto a otro compañero y un aprendiz.
Tanto es así, que hace pocos anos, apenas quedan algunos artífices en la población. Los artesanos que quedan en Villa del Río pasan hoy día por una indudable crisis económica y profe-sional. Las causas son varias: el envejecimiento de los profesionales en las diferentes ramas, sin que tengan sucesores jóvenes, la cada vez más difícil integración de personal nuevo a estas vie-jas actividades, la falta de unos mercados en los que se comercialice rectamente y un valor renta-ble la producción artesana.
Muchas ramas artesanas villarrenses se vieron definitivamente en extinción , algunos de los artesanos que por suerte nos quedan se ven gravemente amenazados de extinción de aquí a pocos años. Y hay que tomar conciencia de ello, pues con su perdida se acabaría un trozo de la historia de Villa del Río.
Es pues el momento de trabajar para conseguir una estabilidad presente que conduzca una proyección futura de nuestros artesanos.
Hemos de partir del principio de que la mayoría de los trabajos que hoy realizan estos auténticos artistas, y que en tiempos pasados eran de uso común en la sociedad, en la actualidad son meramente exorno, salvo en raras excepciones. Es decir: que proteger la artesanía no es potenciar una industria productora de artículos de uso general de primera necesidad. Muy al contrario, es proteger una serie de producciones que solamente sirven, en la inmensa mayoría de los casos, para exorno. Pero ¡ojo!, es asimismo proteger unas actividades y unas obras que forman parte esencial de nuestra cultura y que suponen una contribución en nuestros hogares o en lugares públicos, a la humanización de los mismos con tales exornos, evitando ese progresivo deterioro del bienestar humano, que hoy aplana a nuestra sociedad convirtiéndola, en muchos casos, de estar compuesta por hombres a ir camino de ser robots.
Por todo ello es una obligación de los organismos relacionados con la economía y el turismo, así como los de tipo local, el trabajar por recuperar y estabilizar nuestros artesanos, para que se cumpla un programa de salvación de nuestra artesanía, que sin duda es la salvación de una buena parte de nuestra cultura.
R.M.
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En la actualidad quedan pocos tallistas, si bien sus realizaciones siguen teniendo gran interés. En la fotografía podernos ver uno de los pocos artesanos villarrenses, Pedro Torralbo Mármol trabajando en su taller, que sigue la tradición de AntonioTorralbo Rojas su padre y maestro que contemplamos a través de la foto junto a otro compañero y un aprendiz.
ARTESANÍA - Alfarería, madera y hierro.
Juan Cantero Moreno es, por ahora, el último alfarero de Villa del Río, a la tradición artesanal que se remonta, al parecer, a finales del siglo XVIII. Tiene su alfar junto al Guadalquivir, cerca del Paso de las Aceñas, donde dispone de tres hornos para conocer sus cacharros, principalmente macetines para gazpacho, botijas de cabrero, macetas, botijos y huchas. Cantero aprendió su noble oficio de un alfarero bujalanceño, Manuel García, que se estableció en Villa del Río en 1926, donde trabajó hasta su muerte, en 1947. Miguel Pérez es unos de los nuevos artesanos del barro y la cerámica, sobre todo en esta última actividad, destacando sus hermosos azulejos pintados con imágenes típicas de Villa del Río, recibiendo numerosos encargos de todo el país.
No escasean los artesanos en Villa del Río, que aportan variedad de especialidades. Así, en un pueblo de tan pujante industria y mobiliaria no podían faltar los buenos ebanistas detallistas, como Pedro Torralba, Rafael Machado. Relacionado con la artesanía de la madera está también José Muñoz Menor, carpintero con tanta destreza como paciencia al realizar reproducciones en miniatura de carros antiguos; la veintena de modelos ultimados hasta ahora despiertan admiración allí donde los expone.
Bernardo Menor es un herrero artesano que realiza por encargo toda clase de objetos para uso y decoración, como artísticas rejas y lámparas (de su taller salieron, por ejemplo, las del nuevo ayuntamiento, muy indicadas para iluminar el viejo castillo recuperando como casa consistorial).
Miguel Pérez y Sebastián Centella realizan pequeñas esculturas de cerámica; el primero, además, diseña rótulos callejeros, y el segundo practica el bajorrelieve en barro. La nómina de artesanos la completa Juana Luisa Navarro, una excelente bordadora ya fallecida, dejándonos obras como la saya de la Virgen de la Paz y la Esperanza de este pueblo.
FSM
No escasean los artesanos en Villa del Río, que aportan variedad de especialidades. Así, en un pueblo de tan pujante industria y mobiliaria no podían faltar los buenos ebanistas detallistas, como Pedro Torralba, Rafael Machado. Relacionado con la artesanía de la madera está también José Muñoz Menor, carpintero con tanta destreza como paciencia al realizar reproducciones en miniatura de carros antiguos; la veintena de modelos ultimados hasta ahora despiertan admiración allí donde los expone.
Bernardo Menor es un herrero artesano que realiza por encargo toda clase de objetos para uso y decoración, como artísticas rejas y lámparas (de su taller salieron, por ejemplo, las del nuevo ayuntamiento, muy indicadas para iluminar el viejo castillo recuperando como casa consistorial).
Miguel Pérez y Sebastián Centella realizan pequeñas esculturas de cerámica; el primero, además, diseña rótulos callejeros, y el segundo practica el bajorrelieve en barro. La nómina de artesanos la completa Juana Luisa Navarro, una excelente bordadora ya fallecida, dejándonos obras como la saya de la Virgen de la Paz y la Esperanza de este pueblo.
FSM
28 DE FEBRERO DÍA DE ANDALUCÍA
28 DE FEBRERO DÍA DE ANDALUCÍA
El 11 de enero de 1.982. el B.O.E. publica el Estatuto de Autonomía para Andalucía, desde estos momentos queda constituida como autonomía y en el ejercicio de sus competencias de autogobierno reconocidas en el Estatuto, celebra el 23 de Mayo de 1.982 las primeras elecciones al primer Parlamento de su historia. Fruto de la cual, se constituye éste el 21 de junio con 109 diputados autonómicos. El socialista Rafael Escuredo resulta elegido el primer Presidente autonómico, tercero de la Junta de Andalucía. Desde entonces seis legislaturas han venido a configurar el ordenamiento jurídico y las instituciones de autogobierno de Andalucía. Andalucía recupera con su particular transición aquello que la historia le negó en 1.936.
Blas Infante
El Parlamento de Andalucía como representante de la legitimidad popular, en sesión plenaria del 23 de abril de 1.983 reconocería a Blas Infante sus esfuerzos nominándole institucionalmente de una forma singular y característica: Padre de la Patria Andaluza, atención a su papel como " vanguardia del andalucismo (...) e ilustre precursor de la lucha por la consecución del autogobierno que hoy representa el Estatuto.
ESCUDO
El escudo de Andalucía está basado en el escudo de la ciudad de Cádiz, cabecera de nuestro pueblo, después de Tartessos.
En el escudo se puede leer en la parte superior:
DOMINATOR HERCULES FUNDATOR
Y tiene como significado el principio de la identidad andaluza.
En la parte inferior figura la leyenda
ANDALUCÍA POR SI, PARA ESPAÑA
Y LA HUMANIDAD
BANDERA DE ANDALUCÍA
HIMNO DE ANDALUCÍA
La Bandera blanca y verde
vuelve, tras siglos de guerras,
a decir paz y esperanza,
bajo el sol de nuestra tierra.
¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la humanidad!
Los andaluces queremos
volver a ser los que fuimos
hombres de luz, que a los hombres,
almas de hombres les dimos.
¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la humanidad!
El 11 de enero de 1.982. el B.O.E. publica el Estatuto de Autonomía para Andalucía, desde estos momentos queda constituida como autonomía y en el ejercicio de sus competencias de autogobierno reconocidas en el Estatuto, celebra el 23 de Mayo de 1.982 las primeras elecciones al primer Parlamento de su historia. Fruto de la cual, se constituye éste el 21 de junio con 109 diputados autonómicos. El socialista Rafael Escuredo resulta elegido el primer Presidente autonómico, tercero de la Junta de Andalucía. Desde entonces seis legislaturas han venido a configurar el ordenamiento jurídico y las instituciones de autogobierno de Andalucía. Andalucía recupera con su particular transición aquello que la historia le negó en 1.936.
Blas Infante
El Parlamento de Andalucía como representante de la legitimidad popular, en sesión plenaria del 23 de abril de 1.983 reconocería a Blas Infante sus esfuerzos nominándole institucionalmente de una forma singular y característica: Padre de la Patria Andaluza, atención a su papel como " vanguardia del andalucismo (...) e ilustre precursor de la lucha por la consecución del autogobierno que hoy representa el Estatuto.
ESCUDO
El escudo de Andalucía está basado en el escudo de la ciudad de Cádiz, cabecera de nuestro pueblo, después de Tartessos.
En el escudo se puede leer en la parte superior:
DOMINATOR HERCULES FUNDATOR
Y tiene como significado el principio de la identidad andaluza.
En la parte inferior figura la leyenda
ANDALUCÍA POR SI, PARA ESPAÑA
Y LA HUMANIDAD
BANDERA DE ANDALUCÍA
HIMNO DE ANDALUCÍA
La Bandera blanca y verde
vuelve, tras siglos de guerras,
a decir paz y esperanza,
bajo el sol de nuestra tierra.
¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
España y la humanidad!
Los andaluces queremos
volver a ser los que fuimos
hombres de luz, que a los hombres,
almas de hombres les dimos.
¡Andaluces, levantaos!
¡Pedid tierra y libertad!
¡Sea por Andalucía libre,
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