REGLAMENTO DE PADEL
REGLA 1 : LA PISTA
El área de juego es un rectángulo de 10 metros de ancho por 20 metros de largo.
Este rectángulo está dividido en su mitad por una red, suspendida por un cable metálico de diámetro máximo de 0,01 metros, que irá unido a unos postes laterales que sujetarán dicho cable.
La altura de la red en su centro es de 0,88 metros, elevándose en sus extremos hasta un máximo de 0,92 metros.
La distancia mínima entre los postes de la red es de 9,25 metros (luces internas).
La línea de saque estará a una distancia de 3 metros del fondo de la pista.
La pista está cerrada en su totalidad. En los fondos, por muros de una altura de 3 metros.
Los laterales tendrán una pared con una longitud de 5 metros, descendiendo desde los 3 metros iniciales hasta el suelo, bien en escalón -pista europea-, bien en diagonal -pista americana. Una red metálica cierra los laterales que queden abiertos y sube por encima de las paredes completando una altura total de 4 metros a lo largo de todo el perímetro. Dicha red metálica podrá colocarse en el borde interior de la pared (pista americana o "sin picos"), o remetiéndola hasta un máximo de 0,08 metros (pista europea o "con picos").
En las pistas cubiertas, la altura hasta el techo será de 6 metros como mínimo.
ver pista de padel.
REGLA 2 : LA PELOTA Y LA PALETA
La pelota es la específica del juego del Pádel.
Se jugará con una paleta reglamentaria de Pádel.
Será de obligado cumplimiento la utilización del cordón de seguridad de la paleta.
REGLA 3: INICIO DEL JUEGO
Los jugadores estarán cada uno en una parte opuesta de la red.
El jugador que lance la pelota por primera vez es el que saca, y el que contesta es el que resta.
La elección del lado, y el derecho a ser el que saque o el que reste en el primer juego, se decidirá por suerte (cara o cruz). El que resulte ganador podrá elegir entre sacar o escoger campo.
El Pádel se puede jugar en la modalidad de individual o dobles.
REGLA 4: EL SERVICIO
El servicio debe ser efectuado de la manera siguiente :
El que lo ejecute estará con ambos pies detrás de la línea de saque y entre la raya central de esta y la pared lateral, y lanzará la pelota por encima de la red directamente hacia el cuadro situado en el otro campo, en línea diagonal, y en primer lugar al que esté situado a su izquierda.
El jugador botará la pelota detrás de la línea de saque. En el momento de golpear la pelota con su paleta, se considerará el saque efectuado.
Un jugador manco podrá botar la pelota utilizando su paleta.
REGLA 5
Durante toda la ejecución del servicio, el jugador que efectúe el saque queda obligado a:
Sacar detrás de la línea de saque y entre la raya central de ésta y la pared lateral.
Botar la pelota en la misma zona.
No tocar con los pies la línea de saque ni pasarse al lado contrario, pues el saque es cruzado.
En el momento del saque, el jugador deberá golpear la pelota por debajo de su cintura y tener, al menos, un pie en contacto con el suelo.
El jugador no podrá cambiar de posición andando o corriendo.
NOTA ACLARATORIA: Se estimará que el jugador no ha cambiado de posición, andando o corriendo, si realiza pequeños movimientos con los pies que no afecten a la posición que ha adoptado inicialmente. La pelota servida debe pasar por encima de la red y tocar el suelo, dentro del cuadro de servicio que se halle diagonalmente opuesto o sobre una de las líneas que limitan dicho cuadro.
REGLA 6
Si un servicio es ejecutado inadvertidamente desde la mitad no correspondiente, todos los tantos marcados en tal situación son correctos, pero el error de posición deberá ser corregido tan pronto sea descubierto.
REGLA 7
El que resta deberá esperar a que la pelota bote dentro del cuadro, y deberá golpearla antes de que bote por segunda vez.
La pelota podrá botar dos veces seguidas dentro del campo, o hacerlo después de haber dado en una de las paredes; en ambos casos el saque se considera bueno. Se exceptúa si da en la "esquina" o "canto".
Si la pelota lanzada por el que saca, pasara la red, botara en el campo contrario, y diera en cualquiera de las redes metálicas que delimitan el campo, sería considerada como falta.
NOTA: Esta última regla es sólo para el saque.
REGLA 8
El que saca, tendrá derecho a un segundo servicio si hubiera cometido falta en el primero.
REGLA 9
El que saca, no debe hacerlo hasta que el que resta está preparado, y si el que resta no está preparado y no hace tentativa alguna para devolver el saque, el que saca no puede reclamar falta, aunque el saque hubiera sido bueno; así como el que resta no puede reclamar aunque el saque hubiera sido malo.
REGLA 10
Todo servicio que sea bueno, pero que haya tocado la red, se considerará como "net" y deberá repetirse.
Si el "net" se produjera en el segundo servicio, el que saca tendrá derecho sólo a un saque más.
Se considera "net" el servicio que da en la red y bota dos veces en el campo antes de tocar la tela metálica.
REGLA 11
El Arbitro puede mandar repetir un tanto, en cuyo caso, el que saque tendrá derecho a dos servicios.
REGLA 12
Al terminar el primer juego, el que ha venido restando pasa a sacar, y viceversa. Y así, alternativamente en todos lo juegos subsiguientes del partido.
Si un jugador saca fuera de turno, el jugador que hubiera debido sacar, debe hacerlo apenas descubierto el error. Todos los tantos contados antes de advertirse el error son válidos, pero si ha habido una sola falta del saque antes de apercibirse, ésta no debe contarse. En el caso de que antes de percatarse del error se haya terminado el juego, el orden de saque debe permanecer tal y como ha sido alterado.
Si durante un juego, el orden en que restan el saque es alterado por la pareja que resta, deberá continuar en esta forma hasta el final del juego en que se ha producido la equivocación. Pero en los juegos subsiguientes de aquel set, la pareja adoptará la colocación escogida al iniciar el mismo.
REGLA 13
Si el jugador que resta estuviera dentro de su cuadro de saque, y allí le golpeara la pelota o él la tocara con la paleta antes de que ésta hubiera botado, se considerará tanto del jugador que hubiera efectuado el servicio.
Si en el transcurso del juego un jugador golpeara al contrario con la pelota, se considerará que el jugador golpeado (bien haya sido en su cuerpo o en sus ropas), habrá perdido el tanto.
REGLA 14
En los dobles, al empezar cada set, la pareja que saca decidirá cuál de los dos jugadores efectuará el saque, y de ahí en adelante lo harán por turno, sacando cada juego uno de ellos.
REGLA 15
La pareja que tenga que recibir el servicio en cualquiera de los sets, decidirá cuál de los dos debe restar el primer servicio, y dicho jugador continuará recibiendo el primer servicio de cada juego hasta la terminación del set, es decir, que el jugador que resta no podrá cambiar el lado dentro de un mismo set.
REGLA 16
Cuando un jugador gana su primer tanto, se le asigna la puntuación de 15; ganando el segundo, su puntuación se eleva a 30; cuando gana el tercero la puntuación alcanza a 40 para dicho jugador, y al cuarto tanto el jugador gana el "juego". Si cada uno de los jugadores ha ganado tres puntos, se le da el nombre de "iguales"; el primer tanto conseguido inmediatamente después se denomina "ventaja" en favor del jugador que lo ha ganado; si el mismo jugador gana el tanto siguiente, gana el "juego"; si, contrariamente lo pierde, se anuncia otra vez "iguales", y así sucesivamente hasta que uno de los jugadores haya marcado dos puntos más que el otro; entonces, gana el juego.
El jugador que gana primero seis juegos, gana un set; a no ser que el contrario haya ganado cinco, en cuyo caso deberá jugarse un juego más, y si consigue siete juegos gana el set. Si empatan a seis juegos:
ganará el set el que consiga dos juegos de diferencia.
se aplicará la muerte súbita (regla 19).
Los jugadores deberán cambiar de campo cuando la suma de los juegos de un set sea impar.
REGLA 17
Los partidos podrán ser al mejor de tres o cinco sets.
REGLA 18
Los jugadores podrán descansar cuando se cambie de lado, es decir, en los juegos impares, y podrán hacerlo teniendo en cuenta que desde la terminación del juego anterior, hasta que el juego está preparado para el juego siguiente, transcurrirá un tiempo máximo de un minuto.
En los partidos jugados al mejor de cinco sets, podrá hacerse un descanso adicional de diez minutos después del tercer set, cuando al menos uno de los jugadores así lo solicite.
REGLA 19: MUERTE SÚBITA
Cuando se empata a 6 juegos, puede jugarse una muerte súbita.
Ganará el primero que consiga 7 tantos, teniendo en cuenta que deberá hacerlo con 2 de ventaja.
Sacará en primer lugar el jugador al que le correspondiera, en caso de no haber habido muerte súbita, y lo hará desde el lado derecho de su pista, sacando una sola vez. A continuación sacará el contrario 2 veces, empezando a hacerlo desde el lado izquierdo, y así sucesivamente.
Los jugadores cambiarán de campo cada 6 tantos.
El vencedor de la muerte súbita se considera que ha ganado el set por 7-6.
En el set siguiente, empezará sacando el jugador que no hubiera empezado sacando la muerte súbita.
REGLA 20: DURANTE EL JUEGO
El jugador que golpee dos veces seguidas la pelota, perderá el tanto.
Las pelotas acucharadas o empujadas, se considerarán buenas siempre que el jugador no las haya golpeado dos veces, y realice un solo "swing".
REGLA 21
El jugador perderá el tanto:
Si el jugador o su paleta (esté o no en su mano), o cualquier objeto que lleve consigo, toca cualquier parte de la red, incluidos los postes o el terreno de la parte del campo contrario (incluida la malla metálica), mientras la pelota esté en juego.
Si devuelve la pelota antes de que ésta haya pasado la red.
Si toca la pelota, lanzando contra ella la paleta.
Si la pelota que está en juego le toca a él o a cualquier objeto que lleve consigo, excepto la paleta.
Si salta por encima de la red mientras el punto está en disputa.
Los jugadores están autorizados a salir de la pista y golpear la pelota mientras esta no haya botado por segunda vez.
REGLA 22
Si un jugador comete un acto, ya sea deliberado o involuntario, que a juicio del Arbitro moleste a su contrincante para efectuar la devolución, el Arbitro, en el primer supuesto, concederá el tanto al contrincante, y en el segundo, ordenará que el tanto vuelva a ser jugado cuando el jugador que ha molestado haya ganado el tanto.
REGLA 23
Una pelota que bota sobre o rozando la línea, se considerará como caída en el campo limitado por aquella línea.
Una pelota que bote en el ángulo (esquina) formado por una de las paredes de la "U" y el suelo, se considerará buena. (La pelota familiarmente denominada "huevo", es buena).
REGLA 24
El jugador podrá lanzar la pelota al campo contrario haciendo que bote en dicho campo, y posteriormente se salga del límite de la pista.
Si la pelota considerada en el caso anterior volviera al campo de juego, por haber golpeado un árbol o cualquier objeto ajeno a la pista, se considerará que el jugador que lanza fuera, gana el tanto, aunque el contrario pudiera devolvérsela.
Si una pelota pasara la red, botara en el campo contrario, se saliera de la pista por algún hueco o desperfecto de la red metálica o bien se quedara enganchada en ésta, será tanto del jugador que lanzó la pelota.
REGLA 25
El jugador podrá devolver la pelota de bolea, con excepción del saque. (La modalidad saque-fondo, es decir, no poder volearse la devolución del servicio, podrá adoptarse por el país que lo desee).
La pelota no podrá botar más de una vez en el suelo. Una vez que la pelota haya botado en el suelo, podrá hacerlo en la pared y/o en la red metálica ; en cualquier caso, el jugador deberá devolverla antes de que la pelota bote por segunda vez n el campo.
REGLA 26
Si un jugador golpeara con violencia una pelota y esta botara en el campo contrario, golpeara en una de las paredes, y volviera al campo del que lanzó, se considerará "tanto", si el contrario no la hubiera tocado.
Un jugador podrá golpear con la pelota en cualquiera de sus paredes y hacer que esta, posteriormente, pase por encima de la red y que bote en el campo contrario.
Si la pelota lanzada por un jugador tocara la red metálica antes de pasar la red, y botara en el campo contrario, se considerará que había sido mala del que la lanzó.
REGLA 27
En algunas pistas, entre los postes que sujetan la red y la red metálica, queda un espacio; si la pelota pasara por dicho espacio, será buena sólo si a juicio del Arbitro ha pasado a una altura superior a la de la red.
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Idelfonso Romero Cerezo, "ALFONSITO"
(Sebastián Centella Pérez)
Fuente: Revista de Feria de 1994
Apenas unas cuantas líneas para recordar algunas de las tantas cosas buenas, que nuestro amigo y paisano Idelfonso Romero Cerezo (Alfonsito) acometió a lo largo de su vida por este pueblo y su juventud, un póstumo y pequeño atributo a la obra desinteresada de un hombre que dedico su tiempo e ilusiones (incluso en perjuicio de sus intereses privados) a trabajar por una localidad, no siempre agradecida.
Justo es, al menos, que se reconozca su esfuerzo y dedicación.
Alfonsito, ese pintoresco personaje al que recordamos tras un mostrador o paseando renqueante tras su vieja perra, alma de peroles y excursiones, nace en Villa del Río en abril de 1927. Su origen humilde y el ser el mayor de seis hermanos condiciona que a los trece años comience a trabajar como aprendiz de droguería. Es por este tiempo cuando trabaja también de pintor con un curioso personaje muy conocido y querido por el pueblo al que llaman "el pintorcillo" y que por desgracia acabaría sus días no de manera mucho más afortunada que nuestro amigo Alfonso. Al contrario de lo que pudiera parecer Alfonsito era un hombre de una gran inteligencia y una extrema sensibilidad. Sin posibilidad de cursar estudios, su afición por la lectura y, sobre todo, un constante ejercicio de entrega y sacrifico en incontables ocupaciones cubrieron su aprendizaje rico en conocimientos y experiencias que le llevaron a destacar como un excelente emprendedor; quíen no recuerda como con un puñado de arroz y cuatro aliños era capaz de aderezar cualquier celebración o cómo, en una etapa oscura de nuestro fútbol, se hizo cargo de la presidencia del Villa del Río reflotándolo y haciendo posible su continuidad.
De todos los quehaceres de este hombre dos ocuparon sus prioridades su labor en el Diario Córdoba y, por supuesto, la pesca. A principios de los setenta comenzaba su labor de corresponsalía como Cronista Oficial de la Villa. Desde entonces hasta hace bien poco la fiel rúbrica de Idelfonso Romero Cerezo ha aparecido en infinidad de columnas del Córdoba relatando los pormenores locales. Pero si más de veinte años al servicio del buen nombre de su ciudad no bastan para rebajo en el ámbito del bello deporte de la pesca, le coloca a la par de otros insignes paisanos que como él han sabido dar renombre a este humilde pueblo. Si esto no se reconoce, al menos, el nutrido número de aficionados si han de estarle infinitamente agradecidos.
Sin mucho más recurso que la ilusión, Alfonso fundó y presidió la Peña Cultural y Deportiva Matías Prats que tanto éxito alcanzara incluso fuera de nuestras fronteras, pues sus cañas estuvieron siempre entre las mejores en los concursos provinciales y regionales, con destacadísimas participaciones a nivel nacional e internacional. El trabajo de Alfonso en el terreno de la pesca deportiva aún iría más lejos logrando que Villa del Río acogiera los distintos certámenes del Trofeo Ibérico, cita a la que concurrían representantes de todo el país y del extranjero. En este momento la Peña Matías Prats se convertía en la sociedad recreativa más importante que jamás haya tenido este pueblo, reuniendo en sus competiciones a más de 550 deportistas y ofreciendo un interesante ramillete de actividades entre las que, al margen de la pesca, cabe destacar sus concursos literarios o las distintas ediciones de los "Famosos". En este sentido, recordar lo que Alfonso fue para la Peña y con ello para la proyección de este pueblo podría llevarme páginas enteras. Basta mencionar que la organización de un concurso de la categoría del Ibérico representaba un esfuerzo enorme de financiación con un importe de aproximadamente medio millón de pesetas y de casi un centenar de trofeos que el propio Alfonso se encargaba de obtener personalmente a base de mucho esfuerzo e insistencia y el trabajo desinteresado de un grupo de amigos a sus órdenes.
Fue sin duda esa capacidad de organización y e empresa la que motivaron el que se le propusiese para la Alcaldía de Villa del Río, ofrecimiento que humildemente rechazó. Los que le conocimos sabemos que su forma de ver la vida apuntaba precisamente en otras direcciones. Sus artículos, la cocina (con sus magnificas recetas), la pesca y la juventud, sobre todo la juventud a la que dedicó tantas horas organizándoles campamentos y excursiones, posiblemente colmaban sus anhelos.
Este año (1994) la Asociación Deportiva Pedro Bueno, sección de pesca, a la cabeza de sus numerosos amigos, ha querido rendir homenaje al entrañable Alfonsito con la edición de la 13ª edición del Trofeo Ibérico, su más tangible legado.
Tan sólo espero que estos breves párrafos sirvan para que todos, villarenses, sepáis que aquel hombre de sonrisa bonachona, amante de la naturaleza, amigo de sus amigos, también lo era de nuestro pueblo que era el suyo. Por eso me gustaría concluir, Alfonso, dándote en nombre de este pueblo y del mío propio, recordándote siempre como lo que fuiste, un amigo.
Fuente: Revista de Feria de 1994
Apenas unas cuantas líneas para recordar algunas de las tantas cosas buenas, que nuestro amigo y paisano Idelfonso Romero Cerezo (Alfonsito) acometió a lo largo de su vida por este pueblo y su juventud, un póstumo y pequeño atributo a la obra desinteresada de un hombre que dedico su tiempo e ilusiones (incluso en perjuicio de sus intereses privados) a trabajar por una localidad, no siempre agradecida.
Justo es, al menos, que se reconozca su esfuerzo y dedicación.
Alfonsito, ese pintoresco personaje al que recordamos tras un mostrador o paseando renqueante tras su vieja perra, alma de peroles y excursiones, nace en Villa del Río en abril de 1927. Su origen humilde y el ser el mayor de seis hermanos condiciona que a los trece años comience a trabajar como aprendiz de droguería. Es por este tiempo cuando trabaja también de pintor con un curioso personaje muy conocido y querido por el pueblo al que llaman "el pintorcillo" y que por desgracia acabaría sus días no de manera mucho más afortunada que nuestro amigo Alfonso. Al contrario de lo que pudiera parecer Alfonsito era un hombre de una gran inteligencia y una extrema sensibilidad. Sin posibilidad de cursar estudios, su afición por la lectura y, sobre todo, un constante ejercicio de entrega y sacrifico en incontables ocupaciones cubrieron su aprendizaje rico en conocimientos y experiencias que le llevaron a destacar como un excelente emprendedor; quíen no recuerda como con un puñado de arroz y cuatro aliños era capaz de aderezar cualquier celebración o cómo, en una etapa oscura de nuestro fútbol, se hizo cargo de la presidencia del Villa del Río reflotándolo y haciendo posible su continuidad.
De todos los quehaceres de este hombre dos ocuparon sus prioridades su labor en el Diario Córdoba y, por supuesto, la pesca. A principios de los setenta comenzaba su labor de corresponsalía como Cronista Oficial de la Villa. Desde entonces hasta hace bien poco la fiel rúbrica de Idelfonso Romero Cerezo ha aparecido en infinidad de columnas del Córdoba relatando los pormenores locales. Pero si más de veinte años al servicio del buen nombre de su ciudad no bastan para rebajo en el ámbito del bello deporte de la pesca, le coloca a la par de otros insignes paisanos que como él han sabido dar renombre a este humilde pueblo. Si esto no se reconoce, al menos, el nutrido número de aficionados si han de estarle infinitamente agradecidos.
Sin mucho más recurso que la ilusión, Alfonso fundó y presidió la Peña Cultural y Deportiva Matías Prats que tanto éxito alcanzara incluso fuera de nuestras fronteras, pues sus cañas estuvieron siempre entre las mejores en los concursos provinciales y regionales, con destacadísimas participaciones a nivel nacional e internacional. El trabajo de Alfonso en el terreno de la pesca deportiva aún iría más lejos logrando que Villa del Río acogiera los distintos certámenes del Trofeo Ibérico, cita a la que concurrían representantes de todo el país y del extranjero. En este momento la Peña Matías Prats se convertía en la sociedad recreativa más importante que jamás haya tenido este pueblo, reuniendo en sus competiciones a más de 550 deportistas y ofreciendo un interesante ramillete de actividades entre las que, al margen de la pesca, cabe destacar sus concursos literarios o las distintas ediciones de los "Famosos". En este sentido, recordar lo que Alfonso fue para la Peña y con ello para la proyección de este pueblo podría llevarme páginas enteras. Basta mencionar que la organización de un concurso de la categoría del Ibérico representaba un esfuerzo enorme de financiación con un importe de aproximadamente medio millón de pesetas y de casi un centenar de trofeos que el propio Alfonso se encargaba de obtener personalmente a base de mucho esfuerzo e insistencia y el trabajo desinteresado de un grupo de amigos a sus órdenes.
Fue sin duda esa capacidad de organización y e empresa la que motivaron el que se le propusiese para la Alcaldía de Villa del Río, ofrecimiento que humildemente rechazó. Los que le conocimos sabemos que su forma de ver la vida apuntaba precisamente en otras direcciones. Sus artículos, la cocina (con sus magnificas recetas), la pesca y la juventud, sobre todo la juventud a la que dedicó tantas horas organizándoles campamentos y excursiones, posiblemente colmaban sus anhelos.
Este año (1994) la Asociación Deportiva Pedro Bueno, sección de pesca, a la cabeza de sus numerosos amigos, ha querido rendir homenaje al entrañable Alfonsito con la edición de la 13ª edición del Trofeo Ibérico, su más tangible legado.
Tan sólo espero que estos breves párrafos sirvan para que todos, villarenses, sepáis que aquel hombre de sonrisa bonachona, amante de la naturaleza, amigo de sus amigos, también lo era de nuestro pueblo que era el suyo. Por eso me gustaría concluir, Alfonso, dándote en nombre de este pueblo y del mío propio, recordándote siempre como lo que fuiste, un amigo.
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